Astorga-Rabanal del Camino

05/06/05

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Astorga-Rabanal del Camino

Nos levantamos muy temprano, sobre  las siete, no por afición, sino para poder coger el único lavabo del albergue, lo cual conseguimos pese a que  muchos otros ya habían pensado lo mismo. Salimos bien abrigados en busca de nuestro café con leche, lo conseguimos en la plaza del pueblo, y una vez nuestro cuerpo estuvo satisfecho empezamos a seguir las benditas flechas amarillas. Las mismas me llevaron a través de una ruta turística por toda Astorga.Conoci iglesias, el palacio Gaudi, plazas y calles preciosas, etc.Sobre todo la increible catedral.  

Poco a poco empezamos a dejar Astorga atrás nuestro y como no, mi rodilla se despertó. Sentí miedo ya que no quería volver a pasar por el calvario del día anterior, pero poco a poco el dolor se estabilizo en un nivel soportable el cual pude controlar a través de un paso constante.

Esta poesia a la salida de Astorga nos emociono profundamente .


 

 

 

 

 

 

 

Esta parte del camino es quizá una de las que recuerdo con mas cariño. Es precioso es lo que esperas encontrar, es el lugar donde puedes ponerte en contacto mas intimo contigo mismo. Nos encontramos pues, en la Maragateria, región que pensaba solo existía en los libros de texto y no en la realidad. Es un paisaje impresionante por lo solitario, amplio y vivo a su vez.

Nos adentramos por el valle del silencio, autentico silencio, solo interrumpido por el canto de algunos pajarillos. Pude imaginar el sentimiento de los antiguos peregrinos andando por semejantes parajes, los mismos son sobrecogedores. Parece todo creado para no oir nada ni a nadie, excepto a tu mismo. Le comente varias veces a Jesus que se parase a oír el silencio.

Por primera vez, lo mas fuerte que podía oír eran mis propios pensamientos y sentimientos. Pude percibir la fuerza del camino, y pude presentir la energía de los miles de personas que antes pasaron por aquí. Emoción solo entendible para las personas que han tenido la dicha y la suerte de contemplar lo que yo contemple, en aquellos increíbles campos maragatos. 

Las famosa y lejanas montañas que veíamos allí por Sahagun, estaban ahora enfrente nuestro, mañana las subiremos pense, si el que manda por allí arriba y mi rodilla quieren. Pude por fin encontrar el sentido a todo lo que estaba haciendo, imposible de explicar.

Las montañas estan a nuestro alcance. Que lejos parecian.

 

 

 


 

 

  

Poco a poco, vamos dejando  atrás uno tras otro los pueblos maragatos que nos íbamos encontrando. Eran pueblos increíbles como el entorno que lo rodean, techos de paja a la antiquísima usanza y en medio de un silencio imponente, sin prácticamente habitantes.  

Encontramos un bosque de pinos Atlánticos, al que bautice inmediatamente como el bosque de las serpientes, debido a la forma de los troncos de los arboles. Nos adentramos en el a descansar y de paso a meditar, ya que era realmente lo mejor que podíamos hacer en aquellas circunstancias . 

 Cada rincón parecía creado para ello, incluso tuve la sensación de que los rincones que escogíamos para descansar en realidad eran ellos los que nos escogían a nosotros, como un lugar muy especial, el de la montañita  de piedras, en donde nos paramos no sabemos porque. Después descubrí que alguien había hecho allí en aquel mismo lugar una pila de piedras. Porque nos paramos allí y no en otro lugar? 

Desde la perspectiva del que lee estas líneas puede aparecer la palabra casualidad, desde la perspectiva de los que estabamos allí la palabra adecuada era destino, ya que así lo presentimos.

Bosque de las serpientes. Un lugar unico de la Maragateria  .

 

 

 

 

 


 

 

Pasamos por El Ganso , el primer pueblo donde es posible ver casas con cubiertas de paja. Este tipo de cubierta , se remonta a la prehistoria y a perdurado durante siglos y siglos. 

Y así andando y alucinando, entre maravillosos bosques, llegamos a Rabanal del camino, el pueblo más bonito de mi camino particular. He de volver. 

Rabanal esta al pie de la mítica subida a Foncebadon, punto critico para los peregrinos de antes y los de ahora, ya que una inoportuna nevada puede enviarte a casa sin remisión. Foncebadon es un importante puerto de montaña, de hecho conocí a gente que tuvo que volverse después de verse sorprendidos por un temporal de nieve y tenerlo que dejar para otro año.

Escritores y peregrinos de hace años, aconsejaban el gurdarse de esas montañas y buscar rutas alternativas aunque más largas. Y ese era el panorama que veía desde Rabanal pueblo que me recordaba muchisimo a cualquier pueblo del valle de Aran.

 Albergue Gaulcemo. El mejor de todos .

 

 

 

 

 


 

Llegamos a las dos de la tarde al albergue Gaulcemo, regentado por la cofradía de amigos del camino de Sant James allí por las Inglaterras. Ellos se habían preocupado de reconstruir la casa en la que nos encontramos, a través de donativos, y la habían convertido en una autentica maravilla, con sala de reuniones chimenea, biblioteca cocina, es decir, de todo.  

A través de unas fotos pudimos comprobar la metamorfosis del edificio durante la reconstrucción. Era de agradecer que alguien allí en Inglaterra, a quien nunca conoceremos, halla dado su dinero para poder construir aquellas instalaciones que ahora yo estaba disfrutando. 

Una vez aposentados , fui al jardín de la casa en donde no pude aguantar la sensación de tumbarme a pesar el frío reinante y seguir con mis meditaciones. 

Después de dar descanso a mi mente me fui a un restaurante en la misma plaza del pueblo,  en donde comimos de maravilla, primer plato lentejas buenisimas de las que repetí dos veces, y luego rematado con un filete con patatas de las autenticas, café y un maravilloso pastel de queso. Mas café y copa de orujo. Señores de las estrellas Michelin, lo que os estáis perdiendo, pense.

El  restaurante en sí mismo era ya de por sí muy bonito, con un patio de piedra y pizarra con docenas de flores en las paredes. 

Decidí que el mejor sitio para hacer la digestión era el jardín de la casa, en donde volví a tumbarme en medio de las flores césped y bañado por un maravilloso sol que ahora me daba en la cara por completo

 

 

 

 

 

Quien le puede pedir mas a la vida ¿


 

Posteriormente empezaron a llegar Rosa la mallorquina, las parejas de gallegos, uno de Guadalajara y así hasta llenarse el albergue por completo.

Por la tarde y ya en la sala de reuniones tuvimos una charla  o tertulia muy interesante, entre todos los que allí nos encontrábamos. La chimenea encendida y todos mirándonos frente a frente en medio de la charla es una sensación inolvidable. Posteriormente cuando cada uno se fue a sus que haberes, me quede al lado del fuego a escribir mi diario , y leer argo sobre este pueblo. Rabanal fue hace tiempo una localidad importante para los peregrinos,con varios hospitales e iglesias.

Rabanal, parece un pueblo pirenaico.


 

 

 

 

 

 

 

Rabanal es el ultimo refugio antes de empezar la subida a la mitica monte Irago,en donde se encuentra Foncebadon. Este refugio de Rabanal parece que fue en su dia una avanzadilla del de Ponferrada . Fue construido justo aqui ,con el fin de proteger a los peregrinos del dificil paso por los montes previos a la llegada a Ponferrada. 

La iglesia de Rabanal , Santa Maria es puramente romanica y un raro ejemplar por aquellos laares .Parece ser que pertenecio a la orden del temple alla por el  principio del siglo XII. Los templarios protegieron en su dia a los peregrinos en la dura subida al monte Irago.

Posteriormente y alla por Galicia era la guardia civil y no los templarios los protectores ,ya que si algo no ha cambiado a lo largo de los años , es la desproteccion y los asaltos a los que antes y ahora se ven sometidos los peregrinos. Oimos casos de ello. 

Después de llamar a casa fuimos a cenar al restaurante de la plaza en donde habíamos comido al mediodía, el problema es que había fútbol, y eso no se perdona ni en la Maragateria, por lo que tuvimos que ir un poco antes al bar para poder encontrar mesa. Fue una sabia elección, ya que si no pudiésemos habernos quedado sin cenar.

Por cierto, cenamos sopa de verduras y huevos fritos con chorizo. Con una noche sin frío, pero en medio de una ligera bruma, nos fuimos a dormir.